Cuatro arquitecturas compiten por salir del laboratorio, mientras gigantes y startups venden potencia futura sobre un problema mucho más urgente: la seguridad digital global podría quedar vieja antes de que la industria madure.
Washington prometió USD 2.013 millones para nueve firmas cuánticas y eligió a IBM como pieza central con un foundry dedicado. El movimiento no solo subsidia tecnología: también instala al Estado como accionista y arquitecto industrial.
La contienda entre gigantes tecnológicos ha evolucionado desde las primeras batallas por el dominio del software hasta la nueva frontera de la computación cuántica. A medida que nos adentramos en 2025, dos contendientes emblemáticos se perfilan en este campo: el procesador Nighthawk de IBM y el Willow de Google.
Aramco y Pasqal ponen en marcha una computadora cuántica en un centro de datos industrial para mejorar decisiones de energía, logística y nuevos materiales.
Cuando la matemática deja de proteger: IBM demuestra que un ordenador cuántico puede vulnerar la criptografía actual y obliga a replantear la confianza digital en la era poscuántica.
La innovadora propuesta de Microsoft abre la puerta a una nueva era en computación cuántica, prometiendo transformar los centros de datos y redefinir los mercados tecnológicos globales.
Innovación en inteligencia artificial, avances en telefonía inteligente y un audaz salto cuántico posicionan a la firma como pionera en la reinvención de la industria.
IBM Quantum es un sistema de computación cuántica desarrollado por IBM que aprovecha las leyes de la mecánica cuántica para resolver problemas demasiado complejos para las computadoras clásicas.
El secretario general uruguayo pronunció su último discurso ante la Asamblea General reclamando un marco global para la inteligencia artificial, justo cuando el Gobierno argentino pierde apoyo legislativo para una ley que habilita empresas sin trabajadores humanos operadas por algoritmos.
Desde el 19 de octubre, MSCI administrará los dos principales índices accionarios de BYMA. La nueva metodología puede alterar las carteras que los siguen, pero el acuerdo no reclasifica a la Argentina como mercado emergente ni garantiza una entrada de capitales.
Agentes de inteligencia artificial detectaron una combinación de genes y secuencias repetidas en virus que infectan bacterias. Los primeros experimentos respaldan el hallazgo, pero nadie sabe todavía qué función cumple el sistema. El caso también expone un límite: repetir la búsqueda no produjo el mismo resultado.
BYMA incorporó certificados de fondos vinculados con Canadá, Asia-Pacífico y materias primas. La novedad amplía las opciones para operar desde Argentina, pero los productos agrícolas no siguen de manera directa el precio de los granos que recibe un productor local.
El Banco Central autorizó el cambio de control de la entidad que la fintech británica utilizará para instalarse en el país. La operación todavía debe cerrarse y el lanzamiento al público apunta a 2027: por ahora, anotarse en la lista de espera no equivale a abrir una cuenta.
Presentado en Meta Connect, Muse Charm promete acceso inmediato a un asistente capaz de realizar tareas en nombre del usuario. Su precio, disponibilidad y utilidad frente al teléfono siguen sin respuesta.
La creadora de Claude evalúa comenzar a cotizar, con una valuación pretendida de entre US$1,8 y US$2 billones. Detrás del posible debut, sus cuentas muestran una tensión decisiva: los ingresos crecen, pero desarrollar y operar inteligencia artificial exige inversiones cada vez mayores.