
Aunque siempre fue una gran empresa en cuanto a fama y calidad, desde el estallido de la inteligencia artificial a pasado a ser un gigante tecnológico de furor en los mercados.
La plataforma que convirtió el juego en un lienzo para la creación de universos ha redefinido el entretenimiento y la interacción social. Pero mientras su valoración se dispara y las marcas de lujo colonizan sus mundos virtuales, Roblox enfrenta el colosal desafío de gobernar una metrópolis digital con una economía compleja y una población que exige seguridad y equidad.
Kaggle Game Arena propone un nuevo estándar para medir la inteligencia artificial: en lugar de exámenes estáticos, modelos compitiendo en juegos estratégicos. El debut con el ajedrez reunió a gigantes como Google, OpenAI y xAI, y abrió la puerta a un futuro donde la IA se evalúa como un atleta en la arena: bajo presión, en movimiento y con la mirada pública como juez.
Los ciberataques ya no distinguen entre bancos multinacionales y pequeños talleres familiares. Hoy, las PYMES están en la primera línea de vulnerabilidad digital. ¿Cómo proteger un negocio con recursos limitados y al mismo tiempo construir confianza en un mercado cada vez más exigente?
Nos sumergimos en las profundidades de una jugada sin precedentes: Estados Unidos adquiere casi un 10 % de Intel para evitar su deriva, una intervención que mezcla expectación tecnológica, decisiones geopolíticas y la pregunta incómoda de si la competencia seguirá siendo libre pero a la vez el interrogante de por que si el estado rescata, no es justo que sea accionista.
Donald Trump reveló que Meta invertirá 50.000 millones de dólares en un centro de datos en Louisiana, una cifra récord que abre un debate sobre la carrera por la inteligencia artificial, el costo energético y el poder de las grandes tecnológicas.