Cuatro arquitecturas compiten por salir del laboratorio, mientras gigantes y startups venden potencia futura sobre un problema mucho más urgente: la seguridad digital global podría quedar vieja antes de que la industria madure.
Washington prometió USD 2.013 millones para nueve firmas cuánticas y eligió a IBM como pieza central con un foundry dedicado. El movimiento no solo subsidia tecnología: también instala al Estado como accionista y arquitecto industrial.
La contienda entre gigantes tecnológicos ha evolucionado desde las primeras batallas por el dominio del software hasta la nueva frontera de la computación cuántica. A medida que nos adentramos en 2025, dos contendientes emblemáticos se perfilan en este campo: el procesador Nighthawk de IBM y el Willow de Google.
Cuando la matemática deja de proteger: IBM demuestra que un ordenador cuántico puede vulnerar la criptografía actual y obliga a replantear la confianza digital en la era poscuántica.
IBM Quantum es un sistema de computación cuántica desarrollado por IBM que aprovecha las leyes de la mecánica cuántica para resolver problemas demasiado complejos para las computadoras clásicas.
El Banco Central autorizó el cambio de control de la entidad que la fintech británica utilizará para instalarse en el país. La operación todavía debe cerrarse y el lanzamiento al público apunta a 2027: por ahora, anotarse en la lista de espera no equivale a abrir una cuenta.
Presentado en Meta Connect, Muse Charm promete acceso inmediato a un asistente capaz de realizar tareas en nombre del usuario. Su precio, disponibilidad y utilidad frente al teléfono siguen sin respuesta.
La creadora de Claude evalúa comenzar a cotizar, con una valuación pretendida de entre US$1,8 y US$2 billones. Detrás del posible debut, sus cuentas muestran una tensión decisiva: los ingresos crecen, pero desarrollar y operar inteligencia artificial exige inversiones cada vez mayores.
La creadora de ChatGPT informó un ritmo de ingresos cercano a USD 50.000 millones al cierre de septiembre y negocia una ronda de al menos USD 30.000 millones. La diferencia con las cifras difundidas antes responde, principalmente, a cómo se contabilizan las ventas a través de socios.
La compañía acordó comprar espectro de 800 MHz en Estados Unidos y obtuvo autorización para desplegar 15.000 satélites destinados a conectar celulares. El objetivo es combinar cobertura espacial y terrestre, pero todavía quedan permisos, infraestructura y pruebas comerciales por resolver.
El país alcanzó el 87,7% de su meta de empleo urbano para 2026. Pekín prepara iniciativas de formación y contratación en servicios, mientras busca sostener los puestos industriales y mejorar la protección de quienes trabajan bajo modalidades flexibles.
Una investigación muestra que equipos baratos conectados a internet pueden ejecutar modelos de inteligencia artificial y que algunos agentes ya completan una cadena de propagación en condiciones controladas. Todavía no existe una demostración de autorreplicación autónoma completa en dispositivos reales, pero la mejora de los modelos pequeños podría acercar ese escenario.