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Meta Platforms, la empresa matriz de Facebook, ha anunciado una inversión significativa en el desarrollo de robots humanoides impulsados por inteligencia artificial (IA). Esta iniciativa, liderada por el equipo de Reality Labs, tiene como objetivo crear robots capaces de realizar tareas físicas y asistir en diversas actividades cotidianas.
Inteligencia Artificial 14 de febrero de 2025
Redacción MBA
Según un memorándum interno revisado por Reuters, Meta está formando una nueva división dentro de Reality Labs dedicada al desarrollo de robots humanoides. Esta unidad estará encabezada por Marc Whitten, exdirector ejecutivo de Cruise, una empresa de vehículos autónomos propiedad de General Motors. La compañía también ha contratado a John Koryl, exdirector ejecutivo de The RealReal, como vicepresidente de retail, con el objetivo de fortalecer las ventas directas al consumidor de dispositivos de IA y realidad mixta.
Meta planea aprovechar su serie de modelos de IA, conocidos como Llama, para impulsar el desarrollo de estos robots humanoides. La empresa busca integrar su experiencia en inteligencia artificial y realidad virtual para crear robots que puedan asistir en tareas domésticas y otras actividades cotidianas. Esta estrategia coloca a Meta en competencia directa con empresas como Figure AI, respaldada por Nvidia, y el proyecto Optimus de Tesla.
Créditos: https://about.fb.com/news/
Además de sus esfuerzos internos, Meta está colaborando con empresas de robótica como Unitree Robotics y Figure AI para desarrollar tanto el hardware como el software necesarios para estos robots. La compañía tiene la intención de centrarse en la creación de sensores avanzados y software de inteligencia artificial que puedan ser utilizados por otras empresas en el desarrollo de robots humanoides.
El desarrollo de robots humanoides presenta desafíos significativos, incluyendo la creación de sistemas de IA avanzados, sensores precisos y software robusto. Sin embargo, Meta ve una oportunidad para aplicar su experiencia en inteligencia artificial y realidad virtual para superar estas barreras. La empresa también está explorando el uso de estos robots en aplicaciones industriales y domésticas, con el objetivo de mejorar la eficiencia y la calidad de vida de las personas.
Con esta iniciativa, Meta busca posicionarse a la vanguardia de la robótica avanzada, desarrollando robots humanoides que puedan integrarse en la vida diaria de las personas. Al aprovechar su experiencia en inteligencia artificial y realidad virtual, la empresa espera crear soluciones innovadoras que transformen la forma en que interactuamos con la tecnología.
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La entrada de Meta en el campo de la robótica humanoide podría tener implicaciones significativas para la industria tecnológica en general. Al combinar su experiencia en inteligencia artificial y realidad virtual con el desarrollo de hardware robótico, la empresa podría establecer nuevos estándares en la interacción humano-robot y abrir nuevas oportunidades para aplicaciones tanto en el hogar como en entornos industriales.
El desarrollo de robots humanoides también plantea importantes consideraciones éticas y sociales. Es crucial que las empresas involucradas en este campo aborden cuestiones relacionadas con la privacidad, la seguridad y el impacto en el empleo. Meta ha expresado su compromiso de abordar estas preocupaciones mientras avanza en el desarrollo de su iniciativa de robótica humanoide.
La apuesta de Meta por los robots humanoides impulsados por IA representa un paso audaz hacia el futuro de la tecnología y la interacción humano-robot. Al integrar su experiencia en inteligencia artificial y realidad virtual, la empresa busca desarrollar soluciones innovadoras que puedan transformar la vida cotidiana y establecer nuevos estándares en la industria tecnológica.

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Una parte enorme de la medicina moderna se decide lejos de los hospitales: el momento en que un equipo entiende “a qué” atacar dentro del cuerpo o de un virus. AlphaFold, la IA de Google DeepMind, ayuda justo ahí: predice la forma 3D de proteínas y las publica en una biblioteca abierta gestionada junto a EMBL‑EBI, que ya supera los 214 millones de modelos. En 2025 sumó una mejora simple de explicar —poder hacer anotaciones sobre esas estructuras— que vuelve más rápido el trabajo cotidiano que, con el tiempo, alimenta nuevos diagnósticos y tratamientos.

Tras una década de promesas desmesuradas, la inteligencia artificial deja de venderse como varita mágica y empieza a ser evaluada como lo que es: una infraestructura costosa, poderosa y limitada que ahora debe demostrar resultados concretos. El mercado empieza a exigir pruebas: adopción real, retorno medible y un modelo de negocio que cierre sin quemar fortunas en cómputo y data center.

El acuerdo que habilita a Sora y ChatGPT Images a usar más de 200 personajes de Disney no se entiende solo como un contrato de licencia: es una operación financiera y estratégica donde el “pago” se desplaza del efectivo a la exposición accionaria, en un momento en que Hollywood intenta domesticar —sin frenar— la economía de la IA generativa.

GPT‑5.2 inaugura una etapa en la que la verdadera ventaja competitiva no será “usar IA”, sino orquestarla como capa operativa que audita, ejecuta y reconfigura carreras profesionales en la economía del conocimiento latinoamericana.

China desafía el dominio tecnológico de Silicon Valley con DeepSeek‑V3.2 y V3.2‑Speciale, modelos de razonamiento avanzado que dicen igualar o superan a GPT‑5 y Gemini 3 Pro pese a las sanciones sobre chips, marcando un giro geopolítico y regulatorio en la carrera global por la inteligencia artificial.

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La combinación de talento en alza, salarios competitivos y alineación horaria con Estados Unidos está consolidando a Latinoamérica como el gran polo de nearshoring tecnológico, con la programación en el centro del fenómeno.

El mayor banco digital de Latinoamérica prepara un regreso millonario a la Argentina con foco en billeteras y cuentas digitales, en un mercado donde Mercado Pago acelera su propia mutación hacia banco y los bancos tradicionales miran de reojo.

